El primer contacto del reconocido locutor, Oliver Garamendi Bellido empezó antes de cumplir los diez años. Observando cómo iban y venían los personajes de una pequeña cabina lleno de aparatos extraños para él, despertó su atención, sintió una fascinación que lo llevó a aprender, y a ser paciente para recordar la manera de comunicarse a través de un micrófono hacia toda una ciudad que él desconocía, y ellos a él. En el futuro, esa habitación sería el lugar que preferiría a cualquier otra, la radio se convertiría en su vida.

Con una menuda experiencia en la estación de radio que sus familiares poseen, se hizo de una técnica básica que lo condujo a que los 16 años se diera cuenta que no había otra alternativa: su destino era entretener. Dueño de un carácter resuelto, jovial y lleno de un optimismo inusual, y hasta casi desbordante, Oliver improvisaba cada vez que podía frente al micrófono, su familia siempre celebraba sus ocurrencias. “Siempre lo encontraba metido en su mundo, hablando y hablando por el micrófono como si todos pudieran escucharlo... No había duda que tenía talento, nosotros sólo lo apoyamos para que se sintiera feliz con lo que hiciera”, dice su madre. Su extensa familia es la de 7 hermanos educados con amor y libertad, donde Oliver, siendo el último de ellos, representa la frescura de quien recibe toda la atención.
La primera emisora en la que trabajó fue Radio Cadena, en AM, por un año. Desplegó todo lo que había asimilado previamente y se hizo de un puesto en el dial. El 1997 pasó rápido, y le siguió un nuevo reto: Radio Ovación, dedicada al deporte nacional; como locutor en OFF la experiencia fue creciendo a medida que su seguridad iba aumentando. “Me gusta arriesgarme, me gusta probar de todo, y lo que he hecho hasta el momento es sólo el principio... Sé que aún tengo mucho que darle al público”, confiesa Oliver, y no hay duda al respecto. Algunos cambios estaban por venir.
En el tiempo que Radio Tropicana 105.5 FM, solía transmitir música de diversos géneros, Oliver fue uno de los locutores más populares de ese medio, complaciendo los pedidos de los oyentes y enviando toda su energía a través de su voz. Su paso a la FM, vino precedido de grandes pronósticos, aunque el riesgo podía ser demasiado y el fracaso era posible, no dudó en tomarlo como solía hacerlo. Radio Fuego 104.7 FM le seguía en la lista. Eventualmente este medio se convertiría en Viva FM, con otro formato y una nueva audiencia que conquistar, Oliver Garamendi era una de las armas con la que la emisora contaba para lograr su cometido.
Cuando podía quedarse en la radio y aprovechar su cómoda condición, prefirió cumplir uno de sus anhelos: estudiar Ciencias de la Comunicación en la Universidad San Martin de Porres. En ese proceso de cambios y nuevas perspectivas, Radiocorp (conglomerado de medios radiales, en la que trabajaba) lo reubicaron dentro de la familia de Okey Radio 91.9, una popular emisora en la que extendió su popularidad y marcó un punto de inflexión en su carrera: ya era una figura de la radio.
Con un espacio que cubría un horario fijo, y las responsabilidades de la universidad, Oliver supo manejar la carga y no dudó en seguir su camino. Okey Radio 91.9 F.M, donde trabajó por un año, le supo enseñar que la ruta hacia el éxito y la realización se fijan en años de perseverancia y tenacidad. Con una oferta mucho más atractiva, y un correlato auspicioso, regresó en donde cosechó su mayor popularidad y sintió el aprecio de los radioescuchas, Moda Te mueve 97.3 F.M. , es donde en la actualidad se desempeña como locutor, y junto con una variada parrilla de DJ’s hacen las delicias de la juventud de Lima.
"La radio es mi pasión, no habrá fin para mi en ella, no cuando existe un micrófono y el amor de la gente de por medio”.